Todo el mundo tiene más o menos claro que mover el centro de datos de una empresa a la nube tiene ciertos beneficios. En este artículo no pretendo escribir sobre dichos beneficios en su globalidad, sino exclusivamente sobre los beneficios y ventajas que puede implicar mover el email a la nube. La elección del servicio email para este artículo ha sido fruto de la meditación y no de la aleatoriedad, ya que el email de una empresa es uno de los servicios de IT que tiene uno de los peores ratios en términos de recursos necesarios para gestionarlo frente al valor añadido que en realidad proporciona a la empresa.
Lo primero que debemos tener claro es que el email que cualquiera recibe en su Outlook desde un servidor Exchange, no es diferente de aquel email que se recibe desde cualquier otro servidor o cliente de email, incluidos los dispositivos móviles. En todos los casos se pueden recibir ficheros adjuntos, los abrimos, utilizamos mensajes en HTML, respondemos a los mensajes, los reenviamos y, en suma, hacemos prácticamente cualquier cosa que también es posible hacer utilizando una solución corporativa.








